Sobre mí

Sobre mí
Cristina Simón, consultora SEO

Empecé en el SEO cuando «optimizar» significaba rellenar el campo de meta keywords y cruzar los dedos. Han pasado más de diez años, y ahora ando más pendiente de cómo me cita un modelo de lenguaje que de cuántas veces repito la palabra clave. Si eso no te convence de que esto cambia deprisa, no sé qué lo hará.

De cómo acabé aquí

Estudié Derecho y Administración de Empresas, y durante dos años ejercí como abogada mercantil en un despacho internacional. Se me daba bien, pero el ambiente era duro, y coincidió con un momento vital en el que ya no encajaba donde estaba. Así que lo dejé todo y me paré a pensar qué quería hacer de verdad.

La respuesta no fue «más derecho». Lo que me había gustado siempre era asesorar sobre estrategia de negocio, no interpretar la letra pequeña de un contrato. Ese hilo me llevó al marketing, y dentro del marketing, al SEO, la disciplina donde el criterio analítico y la estrategia de negocio se cruzan de verdad.

En qué me especializo ahora

Llevo más de diez años en esto, la mayoría centrada en SEO técnico. Ahora mismo mi foco está en GEO y AEO: cómo se posiciona (o se cita) el contenido en un mundo de respuestas generadas por IA, y en usar la automatización para quitarme de encima la parte más repetitiva del oficio.

Tengo un Máster en SEO Avanzado (Webpositer Academy, 2021) y, más recientemente, su programa de IA Generativa aplicada al marketing, que ha sido lo que me ha hecho dar el salto a implementar sistemas de IA de verdad, en producción, durante 2026.

Mi criterio, resumido

No me obsesiona el ranking por el ranking. Lo que mido es adquisición real de enlaces y conversión de tráfico: lo demás es vanidad con gráfica bonita.

Y sí, soy de las que piensa que el interlinking bien hecho es la base de todo lo demás. Un contenido suelto, sin conectar con nada, no vale lo que cuesta escribirlo.

Fuera de la teoría

Todo esto lo aplico en El Quebradero, un medio hiperlocal de la provincia de Sevilla que cofundo y en el que gestiono la parte técnica y de contenidos: un pipeline de curación editorial con IA, con supervisión humana en cada paso. Es mi mejor argumento de que automatizar y tener criterio no son cosas contradictorias. Son la misma cosa bien hecha.

Si algo de lo que escribo aquí te hace asentir con la cabeza (o resoplar, también vale), hablamos.